Iluminación exterior: iluminar sin deslumbrar
El error clásico de la iluminación exterior es pensar en potencia. Se pone un foco de 100 W apuntando a todas partes y el resultado es una casa que deslumbra desde la calle y sigue teniendo el camino a oscuras. Iluminar bien fuera va de repartir, no de apretar.
Por qué un solo foco potente es mala idea
Suena lógico —más luz, se ve mejor— pero funciona al revés. El ojo se adapta al punto más brillante que tiene delante. Si hay un foco de 100 W en el campo de visión, la pupila se cierra y todo lo que queda fuera de ese haz se ve más oscuro de lo que se vería sin ningún foco. Es el mismo efecto que un coche de frente con las largas.
Varios puntos de 8 o 10 W repartidos iluminan mejor, gastan menos en total y no molestan ni a ti ni al vecino.
Las cuatro técnicas que se usan
Bañado de muro (wall washing)
Focos a ras de fachada apuntando hacia arriba o hacia abajo, muy pegados al muro. La luz «resbala» por la pared y crea una franja uniforme. Es lo que da ese aspecto de hotel a una fachada corriente. Truco: cuanto más cerca del muro coloques el foco, más se marca la textura de la piedra; si lo separas, la fachada se aplana.
Luz rasante en escaleras y caminos
Pequeños apliques empotrados a 20–30 cm del suelo, iluminando el peldaño o el sendero. Es la forma más segura de iluminar un desnivel: ves dónde pisas sin nada de luz en los ojos.
Balizas
Postes bajos, de 40 a 90 cm, para recorridos de jardín. Elígelas siempre con la óptica cerrada por arriba: las que emiten en todas direcciones deslumbran y se convierten en un imán de insectos.
Apliques con visera
Para puertas y zonas de estancia. La visera es la clave: dirige la luz hacia abajo y evita que veas la fuente directamente. Los apliques que iluminan arriba y abajo quedan muy bien en fotos y son incómodos en la vida real si están a la altura de la cara.
Debes ver la luz, no la bombilla. Si desde donde te sientas o caminas ves el punto luminoso directamente, está mal colocado, por muy bonita que sea la luminaria.
El grado IP: qué necesitas de verdad
Los dos dígitos del IP son sólidos y agua. En exterior solo importa de verdad el segundo:
| Grado | Protege de | Dónde ponerlo |
|---|---|---|
| IP44 | Salpicaduras | Aplique bajo alero o porche cubierto |
| IP65 | Chorros de agua | Fachada a la intemperie, lo habitual |
| IP66 | Chorros fuertes | Zonas de mucha lluvia y viento, costa |
| IP67 | Inmersión temporal | A ras de suelo, donde se acumula agua |
| IP68 | Inmersión permanente | Enterrado, estanques, piscinas |
En Galicia, con la lluvia que tenemos, IP65 es el mínimo razonable para cualquier cosa que no esté bajo techo. Y si el foco va apoyado en el suelo, IP67, porque IP65 no está pensado para quedarse dentro de un charco.
Temperatura de color: cálida, siempre
En vivienda, entre 2.200 y 3.000 K. Tres motivos:
- La luz cálida resulta acogedora; la fría convierte tu casa en un aparcamiento.
- Atrae muchísimos menos insectos. La luz azulada es la que los llama; las de 2.200 K reducen el problema de forma muy notable.
- Genera menos contaminación lumínica y menos molestia a los vecinos.
Control: lo que de verdad lo hace cómodo
- Célula crepuscular para el encendido: se enciende al oscurecer, sin horarios que hay que reajustar cada estación.
- Detector de movimiento en accesos y zonas de servicio. Y ojo: el detector adecuado según la zona, que en exterior los PIR dan falsos disparos con gatos y ramas.
- Reloj astronómico en el cuadro si quieres apagar el ambiente a medianoche pero dejar la baliza de acceso encendida.
- Circuitos separados. No metas el ambiente de la terraza y la luz de seguridad en el mismo mando: querrás usarlos en momentos distintos.
Instalación: lo que no se ve
Manguera adecuada y enterrada en tubo
Cable de exterior tipo RV-K, y siempre dentro de tubo corrugado enterrado, nunca directamente en la tierra. El tubo protege del azadón y permite pasar cable nuevo dentro de unos años sin volver a abrir zanja.
Todo lo exterior, en su propio circuito y con diferencial
La iluminación exterior debe colgar de un circuito propio con su automático y protegida por diferencial. Así, una entrada de agua en un foco no deja a oscuras el interior de la casa.
Cuidado con el bucle de goteo
Un detalle de oficio: el cable debe hacer una curva por debajo del punto de entrada a la luminaria. El agua que baje por el cable gotea en el punto bajo en lugar de meterse dentro. Es gratis y evita la mitad de las averías.
Prensaestopas bien apretados
La entrada de cable a cada luminaria lleva un prensaestopas. Si no se aprieta o si el cable es más fino de lo que admite, el IP deja de valer aunque la carcasa sea IP66. La mayoría de los focos que se llenan de agua fallan por aquí, no por la carcasa.
Cuánto cuesta
No publicamos tarifas, porque el precio real depende de lo que haya en cada caso y cualquier cifra puesta aquí sin ver la instalación sería un número inventado. Vamos, lo miramos y te pasamos un presupuesto cerrado y desglosado por escrito. La visita y el presupuesto no cuestan nada.
¿Diseñamos la luz de tu fachada o tu terraza?
Vamos de día, lo vemos, y te proponemos dónde va cada punto y con qué óptica. La visita no cuesta nada.
Pide presupuesto Llámanos: 603 905 128